El FMI acaba de publicar «Taxing Better to Boost Growth», un capítulo de su Monitor Fiscal. Su mensaje no es «bajar impuestos», sino recaudar lo mismo distorsionando menos. Y lo apoya con datos: un IVA que no se recupera del todo encarece los insumos entre un 2,3% y un 8,9%, y el impuesto de sociedades eleva el coste del capital entre un 15% y un 20%.
¿Y España? Tenemos escalones que el FMI desaconseja. Por debajo de 10 millones de facturación, el Impuesto sobre Sociedades baja de forma progresiva hasta el 20% en 2029. Por debajo de un millón, la empresa queda exenta del IAE. ¿Premiamos quedarse pequeño?
2 · Escalones fiscales en España
Hay otro mensaje que ha pasado casi desapercibido: la complejidad fiscal pesa más sobre pymes y empresas jóvenes y frena su productividad.
Algunas ideas que merece la pena intentar:
- Ayuntamientos: trámites más sencillos y bonificaciones del IAE ligadas al empleo y la inversión.
- Comunidades autónomas: ensayar deducciones en su tramo del IRPF para quien entra a trabajar o tiene salarios bajos, que es donde el FMI ve más margen.
- Gobierno central: amortización acelerada en lugar de rebajas por tamaño, incentivos a la I+D ligados al gasto real y devoluciones de IVA rápidas.
Nadie garantiza el éxito. Pero probar, medir y corregir siempre será mejor que no moverse.

